Mandinga

En el Golfo de México, en las afueras de Veracruz, hay un pueblo que se llama Mandinga. El nombre indica que antiguamente era una aldea de esclavos africanos. La razón es que Veracruz era el principal puerto de entrada de esclavos a México. En Mandinga el agua de mar y el agua dulce se mezclan en una laguna, tesoro de peces y mariscos y famosa porque abundan las ostras. Del lado de la costa hay exuberantes árboles de tamarindo que dan sombra a algunas casas. Hay pequeños restaurantes construidos sobre el agua, apenas poco más que chozas. Entré en un establecimiento rústico. Del lado que da al mar estaban varios muchachos mulatos con aire de no hacer nada. En el menú figuraba la comida local: “huachinango estilo Veracruz”, “cangrejo asado en su concha”, etc. Pero no la pieza central.